SANTA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS
POR LA BEATIFICACIÓN DE

 

ÁLVARO DEL PORTILLO
OBISPO, PRELADO DEL OPUS DEI

 

VALDEBEBAS, MADRID
28 DE SEPTIEMBRE DE 2014

NOTA

Este libro electrónico se ha preparado especialmente para facilitar su lectura en dispositivos pequeños, como los smartphones, y no muestra la notación musical que acompaña a los cantos. Si desea acceder al libro original en formato PDF, descárguelo aquí.

ÍNDICE

I. Preparación a la celebración.

II. Celebración de la Eucaristía.

Ritos iniciales.

Liturgia de la Palabra.

Liturgia eucarística.

Rito de la comunión.

Rito de conclusión.

III. Compartir este libro.

I. PREPARACIÓN A LA CELEBRACIÓN

Regnáre Christum vólumus! *

Regnáre Christum vólumus! Para esto, hemos de procurar que Cristo reine, en primer término, en nuestras almas: en el alma de cada uno. Por este camino discurre la santidad a la que se nos ha llamado desde antes de la creación, como hemos escuchado en la segunda lectura de la Misa: elégit nos in ipso ante mundi constitutiónem, ut essémus sancti (Ef 1, 4). Una santidad –una búsqueda de la santidad– que no nos aleja del mundo, precisamente porque ahí, insisto, en el trabajo y en el descanso, en la vida en familia y en las relaciones sociales, descubrimos el medio y la ocasión de ese encuentro íntimo con el Señor, de esa identificación con Él, que nos va transformando a cada uno en otro Cristo, ipse Christus, el mismo Cristo (cf. san Josemaría, Amigos de Dios, n. 6).

No debemos olvidar que, con la ayuda de la gracia divina –que se nos da especialmente en la oración y en los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia–, esas mismas circunstancias de la vida ordinaria son también medio y ocasión para contribuir a la santificación de los demás y a la cristianización de la sociedad humana. Deseamos que la sociedad reconozca, ame y alabe a Cristo, para que sea, en rigor, digna del hombre, creado a imagen de Dios y redimido con la Sangre del Verbo Encarnado: una sociedad que esté radicalmente estructurada por la ley de Cristo, que es ley perfecta de libertad (Sant 1, 25), porque es ley no solo de justicia, sino de caridad, de amor. Únicamente esa civilización del amor, a la que se han referido repetidamente los Romanos Pontífices, es digna de la criatura.

Para que la justicia y el amor de Jesucristo informen, cada vez con mayor extensión e intensidad, todas las actividades terrenas, es imprescindible que la fe ilumine las inteligencias; que la luz de la verdad desvanezca las tinieblas, en que tantas veces los hombres se debaten; que el vigor de la ley eterna aguijonee las conciencias e inspire las conductas; que el bálsamo de la caridad llene de comprensión y respeto mutuo la convivencia. ¿Cómo no pensar que ningún hijo de Dios puede desentenderse de tan responsable tarea cotidiana?

Muy grande es la misión y muy alta la meta a las que el Señor nos llama: identificarnos con Cristo y hacer que Él reine en el mundo, para el bien y la felicidad de nuestros hermanos, los hombres y las mujeres de este tiempo y del futuro. Si contásemos solo con nuestras pobres fuerzas, motivo tendríamos para pensar en este ideal como una utopía irrealizable: no somos superhombres, ni estamos por encima de las limitaciones humanas. Pero –si queremos–, la fortaleza de Dios actúa a través de nuestra debilidad. Ejercitemos nuestra libertad correspondiendo a esa gracia que el Señor nos ofrece constante y superabundantemente. Para esto –lo tenemos bien experimentado–, se requiere el esfuerzo por comenzar y recomenzar cada día las luchas de la vida espiritual y del apostolado cristiano, que constituyen esa bellísima batalla de amor –como la definía san Josemaría–, en la que la victoria de Cristo es el auténtico triunfo de la criatura humana de todas las épocas.

 

* Beato Álvaro del Portillo, Homilía, 7-9-1991, en Rendere amabile la verità, LEV 1995, pp. 222-225.

 

Mi alma bendice al Señor

1. Mi alma bendice al Señor, a su Rey poderoso. Dadle alabanzas, los coros del cielo glorioso. Juntos venid, arpa y salterio entonad himnos vibrantes de gozo.

2. Lodate Dio, Padre che dona ogni bene. Lodate Dio, ricco di grazia e perdono; cantate a Lui, che tanto gli uomini amò, da dare l’unico Figlio.

3. Praise to the Lord, oh, let all that is in us adore him! All that has life and breath, come now in praises before him. Let the Amen sound from his people again, now as we worship before him.

Juntos cantamos gloria a ti

1. Juntos cantamos gloria a ti, Padre que das la vida, Dios de inmensa caridad; Trinidad infinita.

2. Tutto il creato vive in te, segno della tua gloria; tutta la storia ti darà onore e vittoria.

3. O enter then his gates with praise, approach with joy his courts unto; praise, laud, and bless his name always, for it is seemly so to do.

Ave Maria

R. Ave, Maria, grátia plena, Dóminus tecum. Benedícta tu in muliéribus.

1. Magníficat ánima mea Dóminum. Et exsultávit spíritus meus in Deo salvatóre meo. R.

1. Proclama mi alma la grandeza del Señor. Y se alegra mi espíritu en Dios mi salvador. R.

2. Quia respéxit humilitátem ancíllæ suæ: ecce enim ex hoc beátam me dicent omnes generatiónes. Quia fecit mihi magna, qui potens est; et sanctum nomen eius. R.

2. Porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones. Porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo. R.

3. Et misericórdia eius in progénies et progénies, timéntibus eum. Fecit poténtiam in brácchio suo; dispérsit supérbos mente cordis sui. R.

3. Y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón. R.

4. Depósuit poténtes de sede, et exaltávit húmiles. Esuriéntes implévit bonis: et dívites dimísit inánes. R.

4. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. R.

5. Suscépit Israel púerum suum, recordátus misericórdiæ. Sic ut locútus est ad patres nostros, Abraham et sémini eius in sǽcula. R.

5. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. R.

6. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen. R.

6. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio y ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. R.

Oración

Dios Padre misericordioso, que concediste a tu siervo Álvaro, obispo, la gracia de ser, con la ayuda de Santa María, Pastor ejemplar en el servicio a la Iglesia y fidelísimo hijo y sucesor de san Josemaría, fundador del Opus Dei: haz que sepamos responder con fidelidad a las exigencias de la vocación cristiana, convirtiendo todos los momentos y circunstancias de nuestra vida en ocasión de amarte y de servir al Reino de Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

R. Amén.

II. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

RITOS INICIALES

Canto de entrada

El coro y la asamblea cantan:

Sal 34 (33), 2-4. 6. 9 (R.: cf. Lc 12, 42)

R. Fidélis servus et prudens quem constítuit Dóminus super famíliam suam. Allelúia.

R. Este es el criado fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia. Aleluya.

1. Benedícam Dóminum in omni témpore, semper laus eius in ore meo. R.

1. Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca. R.

2. In Dómino gloriábitur ánima mea, áudiant mansuéti et læténtur. R.

2. Mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

3. Magnificáte Dóminum mecum, et exaltémus nomen eius in idípsum. R.

3. Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. R.

4. Respícite ad eum, et illuminámini, et fácies vestræ non confundéntur. R.

4. Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará. R.

5. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus; beátus vir qui sperat in eo. R.

5. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. R.

El celebrante:

V. In nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti.

R. Amen.

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

R. Amén.

V. Pax vobis.

R. Et cum spíritu tuo.

V. La paz esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

Fratres, agnoscámus peccáta nostra, ut apti simus ad sacra mystéria celebránda.

Hermanos, para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.

Se hace una breve pausa de silencio. Después todos dicen:

Confíteor Deo omnipoténti et vobis, fratres, quia peccávi nimis cogitatióne, verbo, ópere et omissióne: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem, omnes Angelos et Sanctos, et vos, fratres, oráre pro me ad Dóminum Deum nostrum.

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.

El celebrante:

Misereátur nostri omnípotens Deus et, dimíssis peccátis nostris, perdúcat nos ad vitam ætérnam.

R. Amen.

Dios Todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

R. Amén.

El coro y la asamblea cantan alternativamente las siguientes invocaciones:

Kyrie

(De Angelis)

V. Kyrie, eleison.
R. Kyrie, eleison.

V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.

V. Christe, eleison.
R. Christe, eleison.

V. Cristo, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.

V. Kyrie, eleison.
R. Kyrie, eleison.

V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.

Gloria

(De Angelis)

Glória in excélsis Deo et in terra pax homínibus bonæ voluntátis. Laudámus te, benedícimus te, adorámus te, glorificámus te, grátias ágimus tibi propter magnam glóriam tuam, Dómine Deus, Rex cæléstis, Deus Pater omnípotens, Dómine Fili unigénite, Iesu Chris­te, Démine Deus, Agnus Dei, Fílius Patris, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis; qui tollis peccáta mundi, súscipe deprecatiónem nostram. Qui sedes ad déxteram Patris, miserére nobis. Quóniam tu solus Sanctus, tu solus Dóminus, tu solus Altíssimus, Iesu Chris­te, cum Sancto Spíritu: in glória Dei Patris. Amen.

Gloria a Dios en cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, Sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

Oración Colecta

El celebrante:

Orémus.
Deus, Pater donórum ómnium, a quo descéndere confitémur quidquid habémus aut sumus, benefícia doce nos imménsæ tuæ pietátis agnóscere, ac te sincéro corde totáque nostra virtúte dilígere. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.

Oremos.
Oh Dios, Padre de todos los dones, de quien viene cuanto somos y tenemos, enséñanos a reconocer los beneficios de tu amor y a amarte con todas las fuerzas de nuestro corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

R. Amen.

R. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera lectura

Dios ha hecho grandes cosas por doquier

Lectura del libro del Eclesiástico 50, 24-26

Bendecid al Dios del Universo, el que hace grandes cosas por doquier, el que enaltece nuestra vida desde el seno materno y nos trata según su misericordia.

Que nos dé la alegría de corazón y que haya paz en nuestros días, en Israel por los siglos de los siglos. Que su misericordia permanezca con nosotros y en nuestros días nos libere.

V. Verbum Dómini.

R. Deo grátias.

V. Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 137, 1-2a. 2bc-3. 4-5 (R: 2bc)

El salmista:

Confitebor nómini tuo, Dómine, propter misericórdiam tuam et veritátem tuam.

La asamblea:

R. Confitebor nómini tuo, Dómine, propter misericórdiam tuam et veritátem tuam.

R. Daré gracias a tu nombre, por tu misericordia y tu lealtad.

1. Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo quóniam audísti verba oris mei. In conspéctu angelórum psallam tibi, adorábo ad templum sanctum tuum. R.

1. Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque escuchaste las palabras de mi boca; delante de los ángeles tañeré para ti; me postraré hacia tu santuario. R.

2. Et confitébor nómini tuo propter misericórdiam tuam et veritátem tuam, quóniam magnificásti super omne nomen elóquium tuum. In quacúmque die invocávero te, exáudi me; multiplicábis in ánima mea virtútem. R.

2. Daré gracias a tu nombre, por tu misericordia y tu lealtad, porque tu promesa supera tu fama. Cuanto te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma. R.

3. Confitebúntur tibi, Dómine, omnes reges terræ, quia audiérunt elóquia oris tui. Et cantábunt vias Dómini, quóniam magna est glória Dómini. R.

3. Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, al escuchar el oráculo de tu boca; canten los caminos del Señor, porque la gloria del Señor es grande. R.

Segunda lectura

Todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

A reading from the Letter of Saint Paul to the Colossians

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 12-17

Brothers and sisters: Put on, as God’s chosen ones, holy and beloved, heartfelt compassion, kindness, humility, gentleness, and patience, bearing with one another and forgiving one another, if one has a grievance against another; as the Lord has forgiven you, so must you also do.

Hermanos: como elegidos de Dios, santos y amados, revestíos de compasión entrañable, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.

And over all these put on love, that is, the bond of perfection.

Y por encima de todo esto, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta.

And let the peace of Christ control your hearts, the peace into which you were also called in one body. And be thankful.

Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo. Sed también agradecidos.

Let the word of Christ dwell in you richly, as in all wisdom you teach and admonish one another, singing psalms, hymns, and spiritual songs with gratitude in your hearts to God.

La Palabra de Cristo habite en vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dando gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.

And whatever you do, in word or in deed, do everything in the name of the Lord Jesus, giving thanks to God the Fa­ther through him.

Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

V. Verbum Dómini.

R. Deo grátias.

V. Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Aleluya

Mientras el diácono lleva solemnemente el Libro de los Evangelios al ambón, la asamblea aclama a Cristo, presente en su Palabra.

El coro:

Allelúia, allelúia, allelúia.

La asamblea repite:

Allelúia, allelúia, allelúia.

El coro:

Jn 15, 11

Hæc locútus sum vobis, dicit Dóminus, ut gáudium meum in vobis sit, et gáudium vestrum impleátur.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.

La asamblea:

Allelúia, allelúia, allelúia.

Evangelio

Esto os mando: que os améis unos a otros

El diácono:

V. Dóminus vobíscum.

R. Et cum Spíritu tuo.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu Espíritu.

 Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem

R. Glória tibi, Dómine.

 Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 9-17

R. Gloria a ti, Señor.

In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Sicut diléxit me Pater, et ego diléxi vos; manéte in dilectióne mea. Si præcépta mea servavéritis, manébitis in dilectióne mea, sicut ego Patris mei præcépta servávi et máneo in eius dilectióne.

«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Hæc locútus sum vobis, ut gáudium meum in vobis sit, et gáudium vestrum impleátur.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.

Hoc est præcéptum meum, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos; maiórem hac dilectiónem nemo habet, ut ánimam suam quis ponat pro amícis suis.

Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

Vos amíci mei estis, si fecéritis, quæ ego præcípio vobis. Iam non dico vos servos, quia servus nescit quid facit dóminus eius; vos autem dixi amícos, quia ómnia, quæ audívi a Patre meo, nota feci vobis.

Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

Non vos me elegístis, sed ego elégi vos et pósui vos, ut vos eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, ut quodcúmque petiéritis Patrem in nómine meo, det vobis. Hæc mando vobis, ut diligátis ínvicem».

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

V. Verbum Dómini.

R. Laus tibi, Christe.

V. Palabra del Señor.

R. Gloria a ti, Señor Jesús.

El celebrante pronuncia la homilía.

Después la asamblea hace su profesión de fe cantando el

Credo

(III)

Credo in unum Deum, Patrem omnipoténtem, factórem cæli et terræ, visibílium ómnium et invisibílium. Et in unum Dóminum Iesum Chris­tum, Fílium Dei unigénitum, et ex Patre natum ante ómnia sǽcula. Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero, génitum, non factum, consubstan­tiá­lem Patri: per quem ómnia facta sunt. Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de cælis.

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo,

En las siguientes palabras hasta se hizo hombre, todos se inclinan.

Et incarnátus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine, et homo factus est. Crucifíxus étiam pro nobis sub Póntio Piláto; passus et sepúltus est, et resurréxit tértia die, secúndum Scriptúras, et ascéndit in cælum, sedet ad déxteram Patris. Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mórtuos, cuius regni non erit finis. Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem: qui ex Patre Filióque procédit. Qui cum Patre et Fílio simul adorátur et conglorifi­cá­tur: qui locutus est per prophétas. Et unam, sanctam, cathólicam et apostólicam Ecclésiam. Confíteor unum baptísma in remissiónem peccatórum. Et expécto resurrectiónem mortuórum et vitam ventúri sǽculi. Amen.

y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras; y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Oración de los fieles

El celebrante:

En esta solemne acción de gracias a la Trinidad Beatísima, animados por el testimonio humilde y fiel del beato Álvaro del Portillo, elevemos al Señor nuestra oración, rogándole que atienda misericordiosamente nuestras súplicas.

El cantor:

V. Dóminum deprecémur.

R. Te rogámus, audi nos.

V. Roguemos al Señor.

R. Te rogamos, óyenos.

Francés:

1. Pour la Sainte Église, sacrement universel du Salut, pour que le Saint-Esprit la conserve dans l’unité, la renforce dans la foi et la comble d’espérance, afin que, par la sainteté de ses fidèles, elle s’étende toujours davantage par toute la terre.

1. Por la Santa Iglesia, sacramento universal de salvación, para que el Espíritu Santo la conserve en la unidad, la refuerce en la fe y la colme de esperanza de modo que, a través de la santidad de vida de sus fieles, se extienda cada vez más por toda la tierra.

El cantor:

V. Dóminum deprecémur.

R. Te rogámus, audi nos.

V. Roguemos al Señor.

R. Te rogamos, óyenos.

Kiswahili:

2. Kwa ajili ya mpendwa wetu, Baba Mtakatifu Fransisko, tumwombe Mwenyezi Mungu amjalie maisha marefu, asikilize sala zake na kumpatia matunda mema ya kimungu katika kazi yake kama Mchungaji Mkuu wa kanisa ulimwenguni.

2. Por el Romano Pontífice, nuestro amadísimo Papa Francisco, para que Dios le conceda una larga vida, escuche siempre su oración, y llene de abundantes frutos sobrenaturales su actividad como Pastor supremo de la Iglesia universal.

El cantor:

V. Dóminum deprecémur.

R. Te rogámus, audi nos.

V. Roguemos al Señor.

R. Te rogamos, óyenos.

Italiano:

3. Per il prelato dell’Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, e per tutti i vescovi e sacerdoti della Chiesa affinché, seguendo l’esempio del beato Álvaro del Portillo, siano immagine viva di Cristo, Buon Pastore.

3. Por el prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, y por todos los obispos y sacerdotes de la Iglesia para que, siguiendo el ejemplo del beato Álvaro del Portillo, sean imagen viva de Cristo, Buen Pastor.

El cantor:

V. Dóminum deprecémur.

R. Te rogámus, audi nos.

V. Roguemos al Señor.

R. Te rogamos, óyenos.

Tagalog:

4. Para sa lahat ng mga Kristyano: nawa’y buong puso nilang isabuhay ang kanilang pananampalataya bawat araw; at nang ganoon ay mapakilala nila si Kristo sa kanilang mga kamag-anak, kaibigan, at kakilala: at sana’y matagpuan nilang lahat ang galak ng Ebanghelyo, at maging bukas-palad sa pagtatawag ng Panginoon.

4. Por todos los cristianos, para que sepan vivir coherentemente su fe cada día y acercar a sus parientes, amigos y conocidos a Jesucristo, de modo que todos descubran la alegría del Evangelio y respondan generosamente a su vocación.

El cantor:

V. Dóminum deprecémur.

R. Te rogámus, audi nos.

V. Roguemos al Señor.

R. Te rogamos, óyenos.

Portugués:

5. Por todos nós que participamos nesta Eucaristia, para que estejamos sempre disponíveis para os mais necessitados na família, no trabalho e na sociedade, vivendo uma autêntica caridade que se manifeste em gestos concretos.

5. Por todos los que participamos en esta Eucaristía, para que estemos siempre disponibles a los más necesitados en la familia, en el trabajo y en la sociedad, viviendo una auténtica caridad, que se manifieste en gestos concretos.

El cantor:

V. Dóminum deprecémur.

R. Te rogámus, audi nos.

V. Roguemos al Señor.

R. Te rogamos, óyenos.

El celebrante:

Oh Dios, que elegiste al beato Álvaro, obispo, como pastor ejemplar en el servicio a la Iglesia y fiel hijo y sucesor de san Josemaría, escucha las súplicas que con piedad filial te dirigimos, y concédenos la gracia de cumplir siempre y en todo tu voluntad. Por Cristo Nuestro Señor.

R. Amén.

LITURGIA EUCARÍSTICA

Algunos fieles llevan al altar las ofrendas para el Sacrificio. Después el celebrante ofrece el pan diciendo en secreto:

Benedíctus es, Dómine, Deus univérsi, quia de tua largitáte accépimus panem, quem tibi offé­rimus, fructum terræ et óperis mánuum hóminum: ex quo nobis fiet panis vitæ.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Después echa vino y un poco de agua en el cáliz, diciendo en secreto:

Per huius aquæ et vini mystérium eius effi­ciámur divinitátis consórtes, qui humanitátis nostræ fíeri dignátus est párticeps.

El agua unida al vino sea signo de nuestra participación en la vida divina de quien ha querido compartir nuestra condición humana.

El celebrante ofrece el vino diciendo en secreto:

Benedíctus es, Dómine, Deus univérsi, quia de tua largitáte accépimus vinum, quod tibi offé­rimus, fructum vitis et óperis mánuum hóminum: ex quo nobis fiet potus spiritális.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros bebida de salvación.

El celebrante, inclinado, dice en secreto:

In spíritu humilitátis et in ánimo contríto suscipiámur a te, Dómine; et sic fiat sacrifícium nostrum in conspéctu tuo hódie, ut pláceat tibi, Dómine Deus.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que este sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Después de la incensación, el celebrante se lava las manos diciendo en secreto:

Lava me, Dómine, ab iniquitáte mea, et a peccáto meo munda me.

Lava del todo mi delito, Señor, limpia mi pecado.

El celebrante invita a la oración:

Oráte, fratres, ut meum ac vestrum sacrifícium acceptábile fiat apud Deum Patrem omnipoténtem.

Orad, hermanos, para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

R. Suscípiat Dóminus sacrifícium de mánibus tuis ad laudem et glóriam nóminis sui, ad utilitátem quoque nostram totiúsque Ecclésiæ suæ sanctæ.

R. El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

Oración sobre las ofrendas

El celebrante:

Pro collátis donis sacrifícium tibi, Dómine, laudis offérimus, supplíciter deprecántes, ut, quod imméritis contulísti, ad nóminis tui glóriam referámus. Per Christum Dóminum nostrum.

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza para darte gracias por los beneficios recibidos; y te suplicamos que todos los dones que nos haces nos sirvan para alabar constantemente tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amen.

R. Amén.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El celebrante:

V. Dóminus vobíscum.

R. Et cum spíritu tuo.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Sursum corda.

R. Habémus ad Dóminum.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Grátias agámus Dómino Deo nostro.

R. Dignum et iustum est.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

Prefacio

Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus:

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Quia, cum nostra laude non égeas, tuum tamen est donum quod tibi grates rependámus, nam te non augent nostra præcónia, sed nobis profíciunt ad salútem, per Christum Dóminum nostrum.

Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.

Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:

A quien alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:

Todos cantan:

Sanctus

(De Angelis)

Sanctus, sanctus, sanctus Dóminus Deus Sábaoth. Pleni sunt cæli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus qui venit in nómine Domini. Hosánna in excélsis.

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

Plegaria Eucarística III

El celebrante:

Vere Sanctus es, Dómine, et mérito te laudat omnis a te cóndita creatúra, quia per Fílium tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, Spíritus Sancti operánte virtúte, vivíficas et sanctíficas univérsa, et pópulum tibi congregáre non désinis, ut a solis ortu usque ad occásum oblátio munda offerátur nómini tuo.

Santo eres en verdad, Padre, y con razón te alaban todas tus criaturas, ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro, con la fuerza del Espíritu Santo, das vida y santificas todo, y congregas a tu pueblo sin cesar, para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha desde donde sale el sol hasta el ocaso.

El celebrante y los concelebrantes:

Súpplices ergo te, Dómine, deprecámur, ut hæc múnera, quæ tibi sacránda detúlimus, eódem Spíritu sanctificáre dignéris, ut Corpus et  Sanguis fiant Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi, cuius mandáto hæc mystéria celebrámus.

Por eso, Padre, te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti, de manera que sean Cuerpo y  Sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que nos mandó celebrar estos misterios.

Ipse enim in qua nocte tradebátur accépit panem et tibi grátias agens benedíxit, fregit, dedítque discípulis suis, dicens:

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:

ACCÍPITE ET MANDUCÁTE EX HOC OMNES: HOC EST ENIM CORPUS MEUM QUOD PRO VOBIS TRADÉTUR

TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS

Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo genuflexión.

Símili modo, postquam cenátum est, accípiens cálicem, et tibi grátias agens benedíxit, dedítque discípulis suis, dicens:

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES: HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI, NOVI ET ÆTÉRNI TESTAMÉNTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUN­DÉTUR IN REMISSIÓNEM PECCATÓRUM. HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMO­RA­TIÓ­NEM

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA, QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR TODOS LOS HOMBRES PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS. HACED ESTO EN CONMEMO­RA­CIÓN MÍA

Muestra el cáliz consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.

El celebrante:

Mystérium fídei.

Este es el sacramento de nuestra fe.

Todos:

R. Mortem tuam annuntiámus, Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias.

R. Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!

El celebrante y los concelebrantes:

Mémores ígitur, Dómine, eiúsdem Fílii tui salutíferæ passiónis necnon mirábilis resurrectiónis et ascensiónis in cælum, sed et præstolántes álterum eius advéntum, offérimus tibi, grátias referéntes, hoc sacrifícium vivum et sanctum.

Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la Pasión salvadora de tu Hijo, de su admirable resurrección y ascensión al cielo, mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos, en esta acción de gracias, el sacrificio vivo y santo.

Réspice, quǽsumus, in oblatiónem Ecclésiæ tuæ et, agnóscens Hóstiam, cuius voluísti immolatióne placári, concéde, ut qui Córpore et Sánguine Fílii tui refícimur, Spíritu eius Sancto repléti, unum corpus et unus spíritus inveniámur in Christo.

Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia, y reconoce en ella la Víctima por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad, para que, fortalecidos con el Cuerpo y Sangre de tu Hijo y llenos de su Espíritu Santo, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.

Uno de los concelebrantes:

Ipse nos tibi perfíciat munus ætérnum, ut cum eléctis tuis hereditátem cónsequi valeámus, in primis cum beatíssima Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beáto Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis tuis et gloriósis Martýribus, cum beato Alváro et ómnibus Sanctis, quorum intercessióne perpétuo apud te confídimus adiuvári.

Que él nos transforme en ofrenda permanente, para que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos: con María, la Virgen Madre de Dios, su esposo san José, los apóstoles y los mártires, el beato Álvaro y todos los santos, por cuya intercesión confiamos obtener siempre tu ayuda.

Otro de los concelebrantes:

Hæc Hóstia nostræ reconciliatiónis profíciat, quǽsumus, Dómine, ad totíus mundi pacem atque salútem. Ecclésiam tuam, peregrinántem in terra, in fide et caritáte firmáre dignéris cum fámulo tuo Papa nostro Francísco et Epíscopo huius dioecésis António María, cum episcopáli órdine et univérso clero et omni pópulo acquisitiónis tuæ.

Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación traiga la paz y la salvación al mundo entero. Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia, peregrina en la tierra: a tu servidor, el Papa Francisco, al obispo de esta diócesis Antonio María, al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos, y a todo el pueblo redimido por ti.

Votis huius famíliæ, quam tibi astáre voluísti, adésto propítius. Omnes fílios tuos ubíque dispérsos tibi, clemens Pater, miserátus coniúnge.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia que has congregado en tu presencia. Reúne en torno a ti, Padre misericordioso, a todos tus hijos dispersos por el mundo.

Fratres nostros defúnctos et omnes qui, tibi placéntes, ex hoc sǽculo transiérunt, in regnum tuum benígnus admítte, ubi fore sperámus, ut simul glória tua perénniter satiémur, per Christum Dóminum nostrum, per quem mundo bona cuncta largíris.

A nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu reino, donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria, por Cristo, Señor nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes.

El celebrante y los concelebrantes:

Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri Omnipoténti, in unitáte Spíritus Sancti, omnis honor et glória per ómnia sǽcula sæculórum.

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

Todos:

R. Amen.

R. Amén.

RITO DE LA COMUNIÓN

Oración del Señor

El celebrante:

Præcéptis salutáribus móniti, et divína institutióne formáti, audémus dícere:

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Todos cantan:

Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum, advéniat regnum tuum, fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie, et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris, et ne nos indúcas in tentatiónem, sed líbera nos a malo.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

El celebrante:

Líbera nos, quǽsumus, Dómine, ab ómnibus malis, da propítius pacem in diébus nostris, ut, ope misericórdiæ tuæ adiúti, et a peccáto simus semper líberi et ab omni perturbatióne secúri: exspectántes beátam spem et advéntum Salvatóris nostri Iesu Christi.

Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

Todos:

R. Quia tuum est regnum et potéstas et glória in sǽcula.

R. Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.

Rito de la paz

El celebrante:

Dómine Iesu Christe, qui dixísti Apóstolis tuis: Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis: ne respícias peccáta nostra, sed fidem Ecclésiæ tuæ; eámque secúndum voluntátem tuam pacificáre et coadunáre dignéris. Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum.

Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: «La paz os dejo, mi paz os doy», no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

R. Amen.

R. Amén.

El celebrante:

Pax Dómini sit semper vobíscum.

La paz del Señor esté siempre con vosotros.

R. Et cum spíritu tuo.

R. Y con tu espíritu.

El diácono:

Offérte vobis pacem.

Daos fraternalmente la paz.

Los asistentes se dan la paz.

Fracción del Pan

El celebrante dice en secreto:

Hæc commíxtio Córporis et Sánguinis Dómini nostri Iesu Christi fiat accipiéntibus nobis in vitam ætérnam.

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Todos cantan:

Agnus Dei

(De Angelis)

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: miserére nobis.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: miserére nobis.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: dona nobis pacem.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

El celebrante dice en secreto:

Dómine Iesu Christe, Fili Dei vivi, qui ex voluntáte Patris, cooperánte Spíritu Sancto, per mortem tuam mundum vivificásti: líbera me per hoc sacrosánctum Corpus et Sánguinem tuum ab ómnibus iniquitátibus meis et univérsis malis: et fac me tuis semper inhærére mandátis, et a te numquam separári permíttas.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo, diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal. Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

O bien:

Percéptio Córporis et Sánguinis tui, Dómine Iesu Christe, non mihi provéniat in iudícium et condemnatiónem: sed pro tua pietáte prosit mihi ad tutaméntum mentis et córporis, et ad medélam percipiéndam.

Señor Jesucristo, la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre no sea para mí un motivo de juicio y condenación, sino que, por tu piedad, me aproveche para defensa de alma y cuerpo y como remedio saludable.

El celebrante:

Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit peccáta mundi. Beáti qui ad cenam Agni vocáti sunt.

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Todos:

R. Dómine, non sum dignus ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.

R. Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.

Cantos de comunión

Anima Christi

R. Ánima Christi, sanctífica me. Corpus Christi, salva me. Sanguis Christi, inébria me. Aqua láteris Christi, lava me.

R. Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame.

1. Pássio Christi, confórta me. O bone Iesu, exáudi me. Intra tua vúlnera abscónde me. R.

1. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. R.

2. Ne permíttas me separári a te. Ab hoste malígno defénde me. In hora mortis meæ voca me. R.

2. No permitas que me aparte de ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. R.

3. Et iube me veníre ad te. Ut cum Sanctis tuis laudem te in sǽcula sæculórum. Amen. R.

3. Y mándame ir a ti. Para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén. R.

O Esca viatorum

1. O esca viatórum, o panis angelórum, o manna cǽlitum, esuriéntes ciba, dulcédine non priva, corda quæréntium.

1. Oh alimento del que está en camino, oh pan de los ángeles, oh maná del cielo: nutres a quien tiene hambre; no prives de tu suavidad a los corazones que te buscan.

2. O Iesu, tuum vultum, quem cólimus occúltum sub panis spécie, fac ut, remóto velo, post líbera in cælo cernámus facie.

2. Oh Jesús, cuyo rostro adoramos escondido bajo la especie del pan, haz que, quitado el velo, en la vida futura del cielo lo podamos contemplar en su real aspecto.

Pescador de hombres

1. Tú has venido a la orilla, no has buscado ni a sabios ni a ricos, tan solo quieres que yo te siga. R.

R. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre. En la arena he dejado mi barca: junto a ti buscaré otro mar.

2. Tú sabes bien lo que tengo, en mi barca no hay oro ni espadas, tan solo redes y mi trabajo. R.

3. Tú necesitas mis manos, mi cansancio que a otros descanse, amor que quiera seguir amando. R.

4. Tú, pescador de otros lagos, ansia eterna de almas que esperan, amigo bueno que así me llamas. R.

Oración después de la comunión

El celebrante:

Orémus.
Deus, qui nobis in cibum spiritálem reddidísti Fílii tui sacraméntum salutáre, quod tibi in actiónem obtúlimus gratiárum, da nobis ita virtútis et gáudii munéribus confirmári, ut tibi servíre devótius et nova benefícia cónsequi mereámur. Per Christum Dóminum nostrum.

Oremos.
Señor, Dios nuestro, tú nos entregaste como alimento espiritual este sacramento salvador de tu Hijo que te hemos ofrecido en acción de gracias; concédenos la abundancia de tu poder y de tu gozo para que podamos servirte con mayor entrega y merecer recibir nuevos beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amen.

R. Amén.

RITO DE CONCLUSIÓN

Bendición

El celebrante:

V. Dóminus vobíscum.

R. Et cum spíritu tuo.

El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Sit nomen Dómini benedíctum.

R. Ex hoc nunc et usque in sǽculum.

V. Bendito sea el nombre del Señor.

R. Ahora y por todos los siglos.

V. Adiutórium nostrum in nómine Dómini.

R. Qui fecit cælum et terram.

V. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.

R. Que hizo el cielo y la tierra.

V. Benedicat vos omnipotens Deus, Pater  et Filius  et Spiritus  Sanctus.

R. Amen.

V. La bendición de Dios todopoderoso, Padre , Hijo  y Espíritu  Santo, descienda sobre vosotros.

R. Amén.

El diácono:

V. Ite, missa est.

R. Deo grátias.

V. Podéis ir en paz.

R. Demos gracias a Dios.

Canto final

Salve Madre

Salve, Madre, en la tierra de mis amores te saludan los cantos que alza el amor. Reina de nuestras almas, flor de las flores, muestra aquí de tu gloria los resplandores, que en el cielo tan solo te aman mejor.

Virgen Santa, Virgen pura, vida, esperanza y dulzura del alma que en ti confía, Madre de Dios, Madre mía. Mientras mi vida alentare, todo mi amor para ti; mas si mi amor te olvidare, Madre mía, Madre mía, aunque mi amor te olvidare, tú no te olvides de mí.

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NOTA

Este libro electrónico se ha preparado especialmente para facilitar su lectura en dispositivos pequeños, como los smartphones, y no muestra la notación musical que acompaña a los cantos. Si desea acceder al libro original en formato PDF, descárguelo aquí.

 

 

Imágenes: La venida del Espíritu Santo, G. Reni, s. XVII, Museos Vaticanos; Crucifixión, Giotto, s. XIV, Museo de Bellas Artes, Estrasburgo, Francia.

 

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